Viviendo la dolce vita: Roma

Audrey Hepburn en Piazza di Spagna, para la película "Roman Holiday"
Hace poco estaba recorriendo las calles de Roma, tomando helados, macchiatos, y acordándome de Julia Roberts en “Comer, Rezar y Amar”. Las cosas que me habían contado y que había visto de Italia relacionadas a sus costumbres, su gastronomía y calles inundadas de historia se hacían realidad. Las Vespas abundan cual si salieran de abajo de los adoquines, los italianos gritan, se enojan y se percibe un desorden, valga la redundancia, ordenado. Porque es ese caos que hace de Roma lo que es, una ciudad apasionante.

El viaje a Italia duró 10 días, y no exagero si les digo que nuestra dieta fue prácticamente a carbohidratos. Pues sí, señores, es difícil resistirse. ¡Italia tiene la mejor pasta del mundo! Ustedes se preguntarán: ¿y la pizza, qué? Tuve que darle tiempo y varias chances, ya que las primeras que probé eran la clásica pizzeta redonda que, por gusto personal, siempre me gustó con la base crocante. Allí son blandas, pero cuando me di por vencida pude apreciar que el sabor de la masa era espectacular. Más adelante, al probar la pizza al corte de forma rectangular descubrí que eran mis favoritas, por lo que a continuación les paso el dato (más algún otro). Así que si tienen planeado visitar Roma, tomen lápiz y papel para anotar de estas recomendaciones:

GRANO, FRUTA E FARINA

A unas pocas cuadras de Piazza di Spagna se encuentra esta casa de comidas que abarca mucho más que pizza (aunque era lo que más salía en el momento en que la visité). Coqueta y rústicamente decorada, a la vista están los productos como frutos secos a granel, ensaladas de fruta, sándwiches, sopas, pequeños postres individuales y pizzas rectangulares. La única contra era que había tanta, pero tanta gente, que a través de las fotos de su web puedo ver mejor todos los detalles del lugar. Tiene unas pocas mesas, y aunque no quedaba lugar, la fila estaba repleta de gente.

Aquí probamos excelentes pizza de papa y romero, la tradicional “Margherita” (salsa de tomate, mozzarella y albahaca) y la “Diavola” con salame picante y mozzarella. Pero la mejor de todas fue la de pesto. ¡Es un must! Optamos por hacer take away y sentarnos en unas escalinatas al sol.


Via della Croce 49/A



PIZZARIUM BONCI


Pizzería al paso famosa por la pizza de papas, con gran variedad de sabores y originalidad. Ideal para un almuerzo rápido cuando se está haciendo turismo, con mesitas altas para comer parado.

Consiste en elegir alguna (o más de una...) de las tantas pizzas que se encuentran expuestas en la vitrina, les cortan la porción con tijera y, mientras la llevan al horno, ustedes pagan y luego la retiran. Se las pueden dar en una tablita como muestra la foto o en caja, si deciden hacer ir a comerla a otro lugar.

Venden también deliciosas “arancini de risotto”, que son croquetas de risoto con tomate y corazón de mozzarella. Las de carne no se lucieron mucho.

Sin dudas, la pizza de papa tiene merecida su fama.

Via della Meloria, 43




CE STAMO A PENSA


En el barrio Monti se encuentra este street food con una excelente propuesta: focaccia rellena, berenjenas a la parmesana, albóndigas con salsa de tomate, croquetas y pizza frita rellena.

Aquí ni mesas altas, solo una mínima barra contra la pared como para tres personas y el resto “de parado”. Es el mismo concepto que los anteriores: uno elige y luego calientan la comida, salvo en el caso de la pizza frita, que se hace en el momento. Vale la pena.

Parmigiana di melanzane sublime, y las mejores croquetas.

Via Leonina 81, 00184 Roma

Pasando al mundo de las pastas, todas las que probé estaban al dente, y algunas hasta demasiado… Por momentos llegué a pensar en qué mal que las cocinamos aquí, pero al fin y al cabo debería ser cuestión de gustos, no? La cuestión es que al dente o no, la calidad y el sabor de la masa hacían que la textura no molestara para nada. No existía ese sabor "crudo", sino que resaltaba la textura y el sabor de los ingredientes (cosa que perdemos al cocinarla en exceso). Dos opciones para comer buena pasta, y en distintos estilos son:

VERSO SERA

Esta pequeña enoteca - restaurant, casi escondida en un rincón, está a pasos de Campo de Fiori y tiene los más tradicionales platos de pasta, y más. Descontracturada pero coquetamente arreglada, tiene unas pequeñas mesitas a la calle que, si el tiempo lo permite, son ideales para comenzar tomando un aperitivo. En nuestro caso empezamos allí, pero para pedir los platos nos trasladamos hacia el interior que es igualmente encantador.

Como entrante sugiero que pidan las flores de zucchini fritas en una especie de tempura, rellenas de anchoas y mozzarella. Las flores tienen un sabor muy delicado, dulce, que contrasta perfecto con lo invasivo de la anchoa. El queso cumple la función de amalgamar esos sabores dando una textura cremosa.

Dentro de sus platos destacados recomiendo los spaghetti a la carbonara (huevos, panceta, quesos parmesano y pecorino) y al “cacio e pepe” (abundante pimienta negra y pecorino). Conviene ir temprano o reservar.

Piazza del Biscione, 84, 00186 Roma

RENATO E LUISA

Atendido por sus propietarios, entre las mesas se pasea Luisa y se nota que está en todos los detalles. A diferencia del restaurant anterior, este se encuentra en una calle poco iluminada y sin grandes carteles. Sin música de ambientación, solo se siente el murmullo de los comensales que hablaban en el tono necesario para no molestar a los demás. Por estas razones el estilo es más formal que el anterior, además de que el precio también es superior.

Respecto al menú tienen varias entradas tentadoras por lo que optamos por la mini degustación incluyendo flores de zucchini rellenas, involtini de bresaola relleno de queso y rúcula, trufas de queso de cabra con nueces y miel, y una pera asada con crema de gorgonzola y nueces impresionante. Dentro de los principales hay muchas opciones de pasta, tradicionales y no tanto, y otras especialidades de la casa como carne con salsa de ciruelas y oporto.

Los postres fueron la estrella: polenta dulce con frutillas y chocolate blanco que simulaba ser el parmesano, y un volcán de chocolate cocido a la perfección con crema de marscarpone y compota de naranja amarga.


Via dei Barbieri, 25 Roma

MERCATO TRIONFALE

Este mercado está ubicado a metros del Vaticano y tiene de todo como para comprar productos típicos y hacerse una picada o cocinar algo más elaborado. Frutas y vegetales de estación, puestos exclusivamente de hongos, variedad de tomates secos, panes, vinos, carnes, pescados, y lo que a mí más me gusta, quesos y jamones para perder la cabeza.

Para ver y escuchar a las señoras haciendo los mandados.


http://www.mercatidiroma.com/mercato-trionfale/trionfale
Via Andrea Doria 3

Los cafés en Roma son parte del paisaje, ya que se puede ver a los italianos acodados en las barras tomando sus espressos en un abrir y cerrar de ojos para seguir con sus rutinas. Quizás esa sea la razón por la que no hay mesas para sentarse y que la temperatura del café sea la necesaria para que no haya que esperar a que se enfríe. Está todo pensado y son los reyes en este arte.

Los dos cafés con más historia de Roma en torno al Panteón son:

SANT EUSTACHIO IL CAFFE

Desde su fundación en 1938 la casa ha mantenido sus detalles. Tiene una amplia variedad de productos como caramelos, granos de café cubiertos con chocolate, trufas, etc. Muy tentadora la vitrina con sfogliatellas de crema pastelera.

Abre hasta altas horas de la noche, por lo que pueden tomarse un espresso o macchiato luego de cenar en algún restaurant.

Piazza di Sant'Eustachio, 82, Roma

CAFE TAZZA D'ORO

Vale la pena la visita no solo para degustar alguna especialidad sino por la historia de la casa. Venden su propio café y, como si fuera poco, tienen máquinas dispensadoras en la calle para que al cerrar, los italianos se aseguren de poder conseguirlo a cualquier hora.

Además de ofrecer café en todas sus modalidades, tienen una acotada variedad de tortas de manteca y medialunas para acompañar. A mi gusto, mejor café que Sant Eustachio.


Via dei Pastini 11 (Pantheon ) 00186 Roma

Dentro de mis apuntes de viaje pensaba pasar por la Gelateria San Crispino, ya que es muy famosa no solo por la escena de Julia Roberts disfrutando de su helado, sino por su afamada reputación. Pero cuando uno viaja y camina y camina…, y va desviándose y probando cosas nuevas que se le cruzan por el camino, el día que entré a esta heladería no podía comer más : ) Pero gracias a esto pude descubrir una heladería desconocida para mí, que deben anotar en su cuaderno de viaje:


FATAMORGANA

Su dueña, Maria Agnese Spagnuolo, es apasionada por los helados desde chica. Pero supo ver una oportunidad ante la adversidad cuando fue diagnosticada con la enfermedad celíaca a los 35 años. En lugar de desmotivarse, decidió no solo elaborar sus helados libres de gluten, aditivos o espesantes artificales, sino que elabora sus propios cucuruchos sin gluten y crea sabores sorprendentes.

Al enfrentarme a la vitrina y leer cada una de las variedades me costó  elegir. La gama pasa de los clásicos a sabores como carrot cake o pera con queso gorgonzola. Mis recomendados son: chocolate de origen Venezuela, pistacho (hay distintos orígenes), albahaca, nueces y miel, arroz negro y rosas, sabayón y “Bacio del Principe” (chocolate y avellanas).

Estuve en la sucursal en del barrio Trastevere, pero tiene otras dentro de Roma.

Via Roma Libera, 11, 00153 Roma

VENCHI

Con varias tiendas en Italia y en el resto del mundo, Venchi es una heladería más tradicional. Tiene una sucursal a pasos de Piazza di Spagna, donde se encuentra la famosa escalinata que ha sido escenario de Audrey Hepburn para la película "Roman Holiday" y para el desfile "Donna sotto le stelle". Muy buenos sabores nocciola y capuccino.

Via della Croce 25/26 - 00187 Roma

CIURI CIURI PASTICCERIA

Para terminar, nada más característico que los cannoli, una masa frita en forma de tubo rellenos con crema de ricota. Su origen es siciliano pero en Roma la pastelería “Ciuri Ciuri” lo hace a a perfección.

Los rellenan en el momento con la opción de ricota o ricota con trocitos de chocolate, por lo cual se aprecia notablemente el contraste de texturas crocante de la masa y suave de la ricota.

El local no es muy acogedor pero está bueno para ir comiendo un cannoli camino al Coliseo, que se encuentra a solo 10 minutos a pie.



Via Leonina, 18,00184 Roma

Me fue difícil hacer una selección de lugares ya que en todos se encuentran cosas buenas, sea comida al paso o de mantel blanco. Pero al menos con este pantallazo quiero que se motiven a ir, investigar, comer y, si no está en los planes, soñar. Cocinen un menú inspirado en Italia, abran un buen vino y brinden por eso.

La vita è bella!


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